El desafío que nos planteamos fue: No caer en la clásica campaña que pone a los narcotraficantes en un pedestal ni tampoco glorificar a un personaje que, guste o no, causó mucho dolor al pueblo colombiano: para lograrlo, comparamos el grado de maldad de esta villana con personajes, situaciones, sensaciones e incluso otras series y figuras populares, utilizando un dicho que todos entendemos y usamos a diario para referirnos a algo “malo”.

Griselda Blanco es considerada “Más mala que Pablo Escobar”. Pero también podría ser “Más mala que el papá de Luis Miguel”, “Más mala que la inflación”, “Más mala que el arriendo en UF”, o incluso “Más mala que la última canción de Bizarrap” o “Más mala que la peluca del presidente de Argentina”. Con este recurso, llenamos las calles de mensajes que conversaban con el contexto y el lugar donde estaban.

De Chile
para el mundo

Con titulares simples y cercanos, diseñados para conectar con las personas en su día a día, lo que comenzó como una campaña de lanzamiento pensada solo para Chile, se extendió a Colombia, Argentina, Europa y Canadá.


Adaptamos los mensajes a cada país, generando un gran interés y conversación en redes sociales, medios digitales y, por supuesto, en las calles.